Sin duda alguna la mayoría de los seres humanos presentan comportamientos muy semejantes al de algunos animales (primates), por ejemplo, vemos que en el mundo algunos mandatarios de grandes potencias, tienen intenciones de apoderarse de otros territorios utilizando la fuerza, caso similar que ocurre en los animales cuando sostienen una lucha territorial.
Específicamente si hablamos del chimpancé, Una gran diferencia entre este y el hombre, es que el chimpancé está limitado a lo que la naturaleza le puede brindar, sin posibilidad de transformación, por ejemplo: un primate puede trepar a un árbol y tomar un banano, y después comerlo, esto hace parte de su alimentación y subsistencia, mientras que el hombre tiene la capacidad de tomar ese mismo banano y transformarlo, por ejemplo hacer un jugo, o utilizarlo con otros fines gastronómicos, el ser humano siempre busca una transformación de lo que le brinda la naturaleza, y utiliza productos con los cuales suele sentirse más cómodo, por ejemplo el petróleo es transformado en gasolina, el silicio es utilizado para producir computadores, etc. Pero a decir verdad muchas veces estas transformaciones alejan al hombre de una forma exagerada de la naturaleza, e incluso pueden llegar alejarlo del mismo hombre, por ejemplo vemos el caso de inventos tecnológicos como la televisión, en tiempo pasado había más interacción entre la familia, la familia se reunía y observaba un programa junta, hoy día la tecnología nos trajo el computador, un invento que nos trajo muchos beneficios, pero en realidad ha alejado mucho a las familias, los computadores fueron diseñados para un uso personal.
Desde una perspectiva filosófica, nos damos cuenta de que los primates tienen muchas limitaciones intelectuales, algo que el hombre desarrolla a lo largo de su vida, por ejemplo: el hombre tiene creencias religiosas, se identifica con diferentes corrientes políticas, e incluso puede intercambiar opiniones y puntos de vista. Creer o no de que el mono evolucionó al hombre, inquieta todavía a muchos científicos, ahora la pregunta que tenemos que hacernos es la siguiente: ¿en qué debemos evolucionar nosotros los hombres?, el dictamen a esta pregunta ya ha sido respondido por algunas doctrinas religiosas, las cuales afirman que Dios se manifiesta en la naturaleza en diferentes estados, por ejemplo, primero se es mineral y Dios a través del mineral hace su primera revelación de existencia, luego se es vegetal y Dios en el vegetal siente, después se evoluciona a animal y Dios en el animal se mueve, seguimos evolucionando de animal a hombre, y Dios en el hombre piensa, hasta llegar a un estado angélico, lo cual afirman que es el estado ideal, ya que Dios en estado angelical manifiesta todo su amor hacia los demás seres.
En lo referente a las sociedades de chimpancés, estas siempre están estancadas y limitadas, esto significa que nunca podrán evolucionar, mientras que en el hombre ha ocurrido lo contrario, históricamente hemos ido evolucionando, a lo anterior es bueno añadir que la Evolución representa los diversos cambios en su desarrollo de un estado a otro. Dejarse llevar por los instintos y no sentir las fuerzas espirituales, es lo que nos convierte en verdaderos chimpancés, en hombres no evolucionados.
Algunos autores como Julien de La Mettrie, han afirmado que si se le enseñara a pronunciar y aprender una lengua a un mono, este sería un hombre perfecto, pienso que aunque así lo fuera, de todas formas el hombre siempre llevaría un paso adelante que el mono dado su estado evolutivo, necesariamente el mono tiene que pasar por todo lo que ha tenido que vivir históricamente el ser humano, por eso es que la naturaleza no hace saltos. Otro autor que existió en Alemania, cuyo nombre fue Immanuel Kant, el cual nos expresa su ideología acerca del mal que habita en los seres humanos, y dice que la justificación del mal de muchos hombres es el libre albedrio; a mi parecer el hombre evolucionado debe conocer lo que beneficia de manera positiva a una sociedad, pero aunque no lo crean refiriéndome a las acciones de los hombres, en todo lo bueno hay algo de malo, y en todo lo malo hay algo de bueno, es por eso que muchos hombres queriendo encontrar la verdadera perfección, solo pueden hallarla cuando encuentran a un Dios Supremo. Voltaire plasma en sus escritos una gran tristeza por muchas personas que dijeron que los animales son máquinas que carecen de conocimiento y sentimientos, estoy muy de acuerdo con Voltaire, ya que existen animales que se entrenan y pueden aprender de manera hábil las instrucciones que su amo les enseñó, en cuanto a los sentimientos los perros manifiestan gran ternura para con su dueño, estos mueven la cola, ladran de la emoción, etc.
El hombre primero debe aprender de sus errores y corregirlos, para luego pensar en un estado de evolución, encaminado hacia un mejoramiento de una nueva sociedad.
MIRIAM ANDRADE OVIDO, NOVIEMBRE 23 DE 2010.
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